21 agosto, 2017 Remica Servicios Energéticos

10 consejos para mantener una actitud responsable en el trabajo

 

Muchas veces cuando se le pregunta a una persona señalan que tienen una actitud responsable en el trabajo.  De hecho los empleados responsables no son tan fáciles de encontrar como parece. Cuando las empresas los encuentran hacen todo lo necesario para mantenerlos y hacerlos crecer dentro de la escala organizacional, ya que suelen ser los líderes e impulsores del resto de los miembros del equipo.

Cuando uno quiere progresar dentro de la carrera profesional, es importante que dedique un gran esfuerzo para lograr convertirse en un profesional de primera categoría. Existen unas 10 actitudes que caracterizan a un empleado responsable:

  1. Aprender con entusiasmo todos los aspectos del negocio: Ser responsable no significa solamente saber qué ocurre en su departamento ya que también conocer todos los pormenores de la empresa.
  2. Tratar la empresa como si fuera propia: En este sentido los profesionales son prudentes en la toma de decisiones y se preocupan por el futuro de la compañía.
  3. Generar oportunidades viables: No corresponde solamente al departamento comercial generar oportunidades de crecimiento.
  4. Anticiparse a los problemas: La proactividad es una característica de una persona responsable puesto que se anticipan ante los posibles escenarios.
  5. Ser honesto y directo: Otros valores que se valoran dentro de los profesionales de una empresa hablamos de la honestidad y la calidad de la comunicación.
  6. Demostrar habilidades conservando la humildad: Procura ser un ejemplo para tus compañeros demostrando un excelente desempeño y dejando de lado la arrogancia.
  7. Inspirar a los demás a ser mejores: Para los buenos empleados, el éxito y los logros ajenos son tan importantes como los propios.
  8. Continuar la formación: Siempre es importante inscribirse en cursos o concurrir a seminarios o congresos que sigan generándote conocimiento.
  9. Contribuye al buen ambiente laboral: Evita los conflictos, sé amable y educado con todos y ofrece tu ayuda a quien la necesite.
  10. Facilitarle el trabajo a los compañeros: El compañerismo y ayudar a que los compañeros sean mejores es una característica de la gente responsable, pues saben que juntos el objetivo de la organización es más fácil y más accesible.

 

Como hemos indicado, el trabajo es una actividad que además de llevar un carácter obligatorio, nos confiere los medios para poder cumplir con las necesidades esenciales del ser humano. Aun así, más allá de esto nos dignifica, y por eso debe ser motivo de orgullo y alegría, porque significa que somos útiles y que otros lograron ver eso en nosotros.

La responsabilidad, implica compromiso, (tema que hemos tratado en otros artículos como la diferencia entre obligación y compromiso). Tener una actitud de responsabilidad que conlleva directamente al accionar el “hacer” pero “hacerlo bien” con dedicación para lograr buenos resultados.

En el ámbito laboral la responsabilidad es sinónimo de ambiente productivo, distendido, que estimule a una participación y más efectiva.

¿Cuáles son las ventajas de mantener una actitud responsable en el trabajo?

Lo significativo es que ser responsables evita la pérdida de energía en resolver problemas que se podían haber evitado y además otorga una increíble sensación de orgullo, confianza y autosuficiencia que potenciará nuestra seguridad y capacidades personales.

Un factor muy importante para desarrollar la responsabilidad dentro del propio puesto de trabajo, implica tener unas aptitudes además de actitud. La formación específica es importante para desarrollar con éxito las responsabilidades y funciones de trabajo. Se puede invertir una cantidad de dinero y tiempo en formación, medios, recursos, pero si la persona no tiene una actitud apropiada de nada puede servir esa formación. Si la persona no quiere obtener buenos resultados, destacar en su trabajo, obtener recompensas, etc.

Profesionales responsables conllevan líderes responsables

Para lograr trabajadores responsables precisamos de un liderazgo responsable. Este es aquel que logra que las condiciones de trabajo sean tales que las personas que componen la empresa puedan desarrollar correctamente las dos dimensiones del trabajo (la objetiva y la subjetiva) y reciban al mismo tiempo unos ingresos adecuados para su vida. Cualquier estilo o técnica de liderazgo que no atienda a estas tres cuestiones, cualquier empresa en la que estos tres aspectos del trabajo no sean cuidados, seguramente fracasará en su intento de tener trabajadores con una actitud responsable en el trabajo. Podrá lograr la implicación y la responsabilidad durante un periodo breve de tiempo, tal vez hasta los resultados sean espectaculares mientras consiga mantener ese tirón inicial, pero seguramente se deshincharán tan rápido o más de lo que se necesitó para inflarlas. Un liderazgo que quiera tener solidez no puede basarse en soluciones cosméticas, sino que tiene que ir a la esencia, tiene que abordar las dimensiones profundas del trabajo para lograr con responsabilidad, que esta se extienda al resto del equipo humano que compone la empresa.