3 julio, 2017 Remica Servicios Energéticos

Beneficios del sentido del humor en el entorno laboral

Explicamos los beneficios del sentido del humor en el trabajo.

El sentido del humor entendido como la capacidad para desdramatizar situaciones complicadas, sin que esto suponga perder en absoluto el sentido de la responsabilidad, sino  manteniendo una actitud animosa y positiva, es una cualidad cada vez más apreciada en los diferentes procesos de selección.

En este artículo exponemos algunos de los principales beneficios  que tiene el sentido del humor no solo en los propios trabajadores, sino también en su entorno  laboral.

Ayuda a gestionar el estrés

Utilizar el sentido del humor sirve para relativizar las situaciones, lo que ayuda a reducir la tensión que estas generan y permite afrontarlas de una manera más positiva. Reduce la negatividad, lo que se ve reflejado en nivel menor de estrés, con los aspectos positivos que esto supone para el organismo.

Aumenta la motivación individual y colectiva

Disfrutar de este buen clima laboral favorece el incremento de la motivación y las ganas con las que los empleados afrontan el trabajo diario. Al crear un ambiente más distendido se mejora la comunicación entre ellos y se facilita la cohesión de los equipos de trabajo.

Ayuda al aprendizaje

El humor contribuye a memorizar mejor los datos y otorga la capacidad de reírse, restando  importancia a los errores que se comenten en el camino del aprendizaje, y así se contribuye a la mejora continua mediante la prueba-error.

Mejora la salud física

Son numerosos los estudios que relacionan de manera positiva el sentido del humor con el estado de salud en general. El fomentar las emociones positivas frente a las negativas eleva nuestro estado de ánimo, favorece a activar el sistema inmunológico, aumenta la tolerancia al dolor y disminuye la presión arterial entre otros muchos beneficios.

Favorece la innovación y la creatividad

El humor hace nuestra mente más flexible. Posibilita la puesta en común de ideas espontáneas que bien trabajadas pueden convertirse en grandes ideas. Y es que el sentido del humor, bien empleado ayuda a derribar barreras mentales que pueden poner límites a nuestra creatividad.

Crea  un entorno de trabajo más agradable

En un entorno de trabajo contar con un ambiente profesional ameno en el que los empleados se sientan a gusto también ayuda también a retener el talento dentro de la organización. Se  aumenta la satisfacción de los trabajadores con lo que se fomenta su sentimiento de permanencia en la empresa.

Refuerza la relación con el cliente

El sentido del humor es un acto social que contribuye a relajar situaciones y recortar la distancia entre el proveedor y el cliente. Es un acto que tiene cierto poder persuasivo y nos permite entablar una relación más cercana con el consumidor de nuestros productos o servicios. Además, bien utilizado genera un clima de confianza propicio para establecer relaciones comerciales.

Mejora los resultados de la empresa

Todos los puntos anteriores repercuten de manera positiva en los resultados de la empresa.  Empleados más motivados, positivos y felices en su puesto de trabajo serán más productivos, tendrán mejores  ideas y sabrán gestionar mejor las  diversas situaciones a las que hay que enfrentarse en el día a día.

Los límites del sentido del humor en el trabajo

Como todos los extremos, el sentido del humor usado en ocasiones de manera desafortunada puede transmitir una imagen negativa de nosotros y ser perjudicial para el funcionamiento de la compañía.

Por eso, antes de realizar cualquier chiste o broma conviene pararse a pensar un segundo y analizar la situación. Es muy importante estar en un contexto cómodo y propicio para que nuestro sentido del humor sea bien comprendido y adecuado al momento.

Se recomienda desterrar por completo la burla y los ataques personales que lejos del humor, contribuyen a crear malestar en el trabajo. Se debe poner por encima de todo el respeto por las personas, pues el humor inteligente nunca debe ser ofensivo para alguien.

Otra recomendación que conviene tener en cuenta es la de dejar fuera el sarcasmo y la ironía.  Este tipo de humor genera malestar e inseguridad en las personas, creando un ambiente hostil para el trabajo. Hay que apostar por el humor positivo y constructivo, aquel que nos ayuda a tomar distancia de los problemas para verlos desde otra óptica, aquel que nos ayuda a pasar un buen rato con nuestros compañeros y que nos hace más felices día a día también en nuestro trabajo.