11 abril, 2016 Agencia SEO

Gestión de personas y liderazgo en la Revolución 3.0

Gestión de personas y liderazgo

Ya son algunos los artículos que hemos publicado y compartido en nuestro blog a cerca del liderazgo, habilidades y competencias, así como consejos para ser un líder efectivo, además también de trabajar en la gestión y liderazgo por valores, sin embargo debemos tener en cuenta que vivimos en un entorno continuamente cambiante, en donde las necesidades de nuestros equipos y de nuestros clientes se transforman a cada paso. Vivimos en la era de la transformación digital, lo cual hace que la gestión sea y será diferente. Estamos ya ante la Revolución 3.0 y donde hoy nos queremos centrar es en el Liderazgo Transformador de este momento y cómo será la gestión del hoy y del futuro.

A día de hoy,  podemos encontrar muchos artículos en internet donde hablan de la “no necesidad” de líderes en un futuro, debido a que todo está y estará dinamizado por la red y por herramientas digitales. Además, añaden y se centran en el encorsetamiento de los organigramas, que consideran, “matan”, la creatividad de las personas, y donde los líderes gestionan sus áreas y/o departamentos a modo de “parcelas”, con relaciones de “poder” y egos personales, que hacen que se eviten relaciones o conexiones “naturales” y donde muy frecuentemente existe una línea de trabajo muy centrada en el corto plazo.

No nos identificamos totalmente con estas afirmaciones y argumentos, aunque en algunos casos un organigrama y una estructura llevada al extremo hace que surja la “alienación”, pero esto es tema para otro post.

Siguiendo con nuestra línea, un líder va más allá, se debe centrar en los resultados y el desarrollo de las personas, y a esto nos ayudarán las herramientas de las que disponemos y que agilizan y dinamizan la motivación de los equipos y son también muy útiles con los clientes. No significa que sustituyamos estas herramientas por las personas, o que nos sirvamos únicamente de ellas, sino que servirán como complemento en la tarea.

Por supuesto el Líder 3.0 debe estar conectado a la red, debe ser un líder con apertura y con foco en la transformación y lo que el entorno le exige, es decir debe trabajar en el Liderazgo Compartido y abrir espacio a la Inteligencia Compartida.

De directivo 1.0 a líder 3.0

El líder 3.0 gestiona conexiones y relaciones, contribuyendo a transformar la empresa de un conjunto de funciones separadas y aisladas en silos o cajas, hacia una “red social” integrada que opera como un todo. Ello permite el auténtico espíritu de equipo donde nace la pasión, el optimismo y el compartir.

¿Cómo gestionar a las personas a través del Liderazgo Transformador?

  • Es clave poseer VISIÓN DE FUTURO:

El líder además de ser innovador y apostar por las nuevas formas de trabajo, ha de mirar siempre hacia delante sirviendo siempre de guía y ejemplo a todos sus colaboradores. Ha de ser una proyección que vaya mucho más allá de los Resultados.

  • Trabajar en responsabilidad y la cultura del desempeño, orientándose hacia un ESTILO DE GESTIÓN MÁS HORIZONTAL, huyendo de las estrictas “jerarquías”:

Como ya hemos señalado, la figura del líder va unida a comportamientos de mandato e imposición y, modificar ese precepto mental es algo que costará. El líder actual deber encauzar un camino que se aleje de las jerarquías. El liderazgo deberá ser trasversal y velar por el bien común por encima del particular. Deberá ser conciliador y potenciar el valor esencial de esta era 3.0, es decir el talento. Y para encontrarlo deberá ser colaborativo, transparente, tolerante y no impositivo. Sin esa autoridad estereotipada y tradicional que conlleva en la mayoría de los casos a la falta de compromiso e identidad.

  • Desarrollar un ESTILO COLABORATIVO, apoyado por herramientas 3.0.

Un líder que cree en su equipo, confía en sus posibilidades y potencia el trabajo en equipo y la autoestima individual. De este modo, conseguirá que confíen en sí mismos y sus capacidades. Si el colaborador no se siente suficientemente valorado o piensa que no puede aportar nada nuevo, es muy probable que no se sienta motivado y no logre los resultados que esperamos. Hemos de tener en cuenta a su vez que el empleado de la era 3.0 es un empleado abierto, con muchos caminos y herramientas de fácil acceso a su alrededor.

En otro de nuestros artículos hemos hablado de los perfiles del siglo XXI y uno de ellos y el más marcado es el “Knowmad”. Se trata de un concepto creado por John Moravec que combina las palabras know (conocer, saber) y nomad (nómada): capaz de ser un nómada del conocimiento. Los knowmad son consecuencia de la actual sociedad de la información y del conocimiento. Es un término que representan a muchos profesionales que adquieren gran parte de sus conocimientos y aprendizaje en entornos colaborativos, es innovador, imaginativo, creativo y capaz de trabajar en equipo con cualquier persona, en cualquier momento y lugar. Se le valora por su conocimiento personal, lo que le proporciona una ventaja competitiva enorme.  Son perfiles potenciales, que ayudan al logro de los objetivos y que tienen un alto componente de autosuficiencia y demandan un alto margen de autonomía, por lo que con ellos este estilo es el que “funcionará” e igualmente hará que se potencien en otros perfiles estas habilidades y actitudes.

  • Trabajar desde una perspectiva SOCIAL, entendiendo las relaciones sociales.

Está claro que el ser humano es social por naturaleza y el líder 3.0 más que nunca debe potenciar y trabajar esos elementos. No olvidar las relaciones humanas, empatizar y dedicar tiempo en construir relaciones eficaces, de compromiso y confianza.

El líder 3.0 apuesta por herramientas que permitan ser sociales, trabajar en equipo, ahorrar tiempo, ser flexible, involucrar al cliente, etc. Herramientas que ayuden a mejorar la comunicación entre todos los miembros de una compañía. Desde luego las Redes Sociales y la era digital nos ayudan en este camino para un liderazgo más dinamizador, pero no olvidar que no son sustitutos de la cercanía y la empatía en la construcción de relaciones.

Los líderes han de estar atentos, preparados y dispuestos. Los elementos de bidireccionalidad en la gestión y las relaciones han de ser prioritarios y es lo que caracteriza un Líder 3.0 de un Directivo 1.0.