12 junio, 2017 Remica Servicios Energéticos

Proactividad: todas las claves para potenciarla

“Que toma activamente el control y decide qué hacer en cada momento, anticipándose a los acontecimientos” así define la Real Academia Española (RAE) al profesional proactivo. Y es que la proactividad es una cualidad que actualmente es muy demandada por las empresas, pero ¿cómo podemos potenciarla? ¿Cómo se puede fomentar esta actitud dentro de la empresa? En este artículo te damos algunas claves para conseguirlo.

Actuar

Es decir, transformar las ideas en acciones. No esperar a ver qué pasa y permanecer en constante búsqueda de nuevas oportunidades. Fijar unos objetivos e ir a por ellos. Las personas que cuentan con la proactividad entre sus virtudes no pierden el tiempo pensando en que un problema no tiene solución y tampoco se conforman con una única respuesta sino que exploran todas las posibilidades. Toman la iniciativa. “Si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo” decía Albert Einstein.

Anticipar y resolver problemas

Tener en la mente los problemas antes de que se presenten, así como sus posibles soluciones nos hará estar más preparados en el caso de que ocurran. De esta manera proporcionaremos una solución más pensada y rápida. Además, tener una visión de futuro nos hará ser conscientes de los posibles problemas, nos ayudará a afrontarlos de una manera más lógica e inteligente, pudiendo incluso tomar el control de situaciones antes de que se conviertan en problemas.

Ser flexibles

Y es que otra de las bases de una actitud proactiva es saber reaccionar ante situaciones imprevistas. Por mucho que intentemos prever determinados inconvenientes deberemos tener una gran capacidad de reacción y adaptación a las circunstancias que presente el entorno.

Priorizar

Hacer una lista de tareas pendientes  y establecer prioridades según urgencia puede ayudarte a organizar tu tiempo y tu trabajo. Define unos objetivos y fija las prioridades en las tareas a realizar para conseguirlos. Esto te ayudará a tomar decisiones con más orden y sentido.

Perseverar, no rendirse

La proactividad se ve reflejada en las personas perseverantes, que tienen muy claros sus objetivos a medio o largo plazo y las tareas que tienen que llevar a cabo para conseguirlos. Creen en sus capacidades y su autoestima goza de buena salud, lo que evita que se rindan pese a las posibles adversidades. La fuerza de voluntad es un valor en alza de las personas con proactividad.

Responsabilidad de nuestros actos

Dependes de ti mismo y no del entorno. Las personas proactivas son libres y deciden su propia conducta. No se limitan a cumplir órdenes o desempeñar las funciones sin más. Tienen actitud propia en base a sus creencias y valores y son consecuentes con lo que hacen.

Actitud positiva

Las personas proactivas tienen confianza en sí mismas. Reconocen sus fortalezas y sus debilidades, extraen lo positivo de cada situación y no buscan excusas sino seguir progresando.

Claves para fomentar la proactividad en la empresa

Todas las características que hemos visto anteriormente se refieren a cómo podemos fomentar la proactividad de manera personal, pero ¿qué se puede hacer dentro de una empresa para lograr una actitud proactiva de los empleados? A continuación exponemos algunas posibles respuestas a esta pregunta:

  • Involucrar a los profesionales en las metas de la empresa: hacer que sientan los valores y los objetivos de la organización como los suyos propios. Esto aumentará su sentimiento de permanencia y su actitud proactividad dentro de la empresa.
  • Proponer desafíos: establecer retos alcanzables a corto o medio plazo para motivar a la plantilla.
  • Actitud receptiva ante diferentes puntos de vista: viendo las distintas opiniones como  una oportunidad para encontrar múltiples soluciones y caminos a seguir.
  • Dejar espacio a la creatividad: crear un clima de confianza para que las personas pertenecientes a la organización se sientan respaldadas y alejen sus miedos a la hora de exponer nuevas ideas y propuestas.
  • Incentivar  la toma de decisiones: siguiendo con el clima de confianza que mencionábamos anteriormente, es importante desterrar el miedo a cometer errores.
  • Lenguaje positivo: Críticas constructivas, valorando los puntos fuentes de cada profesional, adaptando las habilidades de cada uno a las necesidades de la empresa.
  • Flexibilidad horario y teletrabajo: no todo el mundo es igual de productivo a las mismas horas ni en el mismo entorno. Esta medida incrementará la sensación de confianza de la empresa en el trabajador y aumentará su proactividad al percibir que la empresa se preocupa por sus necesidades.