6 febrero, 2017 Remica Servicios Energéticos

¿Sabes que existen distintos tipos de coaching?

tipos de coaching

Aunque el coaching profesional, según la definición de la International Coach Federation (ICF) es “un proceso de acompañamiento reflexivo y creativo con clientes que les inspira a maximizar su potencial personal y profesional”, lo cierto es que no se trata de un proceso único y uniforme, sino que puede clasificarse a su vez en distintos tipos de coaching.

Esta clasificación de los distintos tipos de coaching depende en muchos casos del autor o de la entidad que la describa. Pero, sin lugar a dudas, en función del número de sujetos al que va dirigido, podemos hablar de dos grandes tipos de coaching: coaching de equipos y coaching individual.

 

Coaching de equipos

Cuando las organizaciones apuestan por el “coaching de equipos” lo hacen por lo general para conseguir equipos de alto rendimiento. Sus herramientas de trabajo son la comunicación, la confianza y lograr la cohesión de sus integrantes. Al igual que sucede con el coaching individual, es un proceso dirigido por un coach y enfocado a la consecución de un objetivo concreto en un plazo de tiempo más o menos predeterminado. Sin embargo, como su propio nombre indica no se dirige a un único individuo sino a un grupo de personas (equipo).

Y es que, como menciona el autor  Alain Cardon en su libro Coaching de equipos, del que ya hablábamos en un artículo anterior en este blog, un grupo de personas que consiguen de forma individual buenos resultados no necesariamente saben funcionar automáticamente como equipo.

El coaching de equipos ayuda a los grupos a conseguir un reto común. Por ello, es una práctica que se aplica muchas veces a comités de dirección o a equipos comerciales, entre otros. También es posible impartir formación a los líderes y jefes de equipo sobre coaching para que, al mejorar sus habilidades, mejoren también el rendimiento de los equipos.

Para que el proceso de coaching de equipos funcione:

  • Debe trabajarse una visión compartida por parte de todo el grupo y clarificar cuáles son los objetivos, alineando a sus componentes para mejorar sus procesos de toma de decisiones y gestión de conflictos.
  • Igualmente, es necesario realizar una reflexión estratégica que permita:
    • Descubrir las creencias colectivas.
    • Modificar marcos de referencia colectivos que limitan el éxito y desarrollo del equipo.
    • Cuestionarse las estrategias y comportamientos colectivos y repetitivos improductivos.
    • Desarrollar las bazas del equipo, reforzar y multiplicar los procesos que funcionan.
    • Seguir y medir el desarrollo colectivo a medio y largo plazo.

 

Como ya mencionábamos en un artículo anterior, el coaching de equipos, en suma, trabaja las ineficiencias de los equipos mediante el análisis de las formas de comunicación, la cultura de la empresa, la forma de gestionar los conflictos y los procesos de toma de decisiones, la delegación, el estilo de supervisión y de liderazgo, todo ello concibiendo la organización como un sistema.

 

Coaching individual o personal

El coaching individual es el más frecuente. Está dirigido a un individuo concreto quien, dirigido por un coach, profundizará en sí mismo para descubrir diferentes probabilidades, encontrar respuestas y actuar en consecuencia para crear nuevas realidades.

Según explica la Escuela Europea de Coaching, “en un proceso de coaching individual, es el cliente (coachee)  quien dirige su propio aprendizaje, siendo responsable en todo momento de sus decisiones. Es él quien decide y elige también el nivel de compromiso, y sobre todo, quien lleva a cabo las diferentes acciones que le lleven a lograr sus meta”.

Por su parte, el coach no facilita opiniones ni soluciones a su cliente; identifica y muestra los obstáculos que impiden un desempeño exitoso e impulsa y provoca la identificación de nuevas vías que permitan superarlos.

En función de los objetivos que se deseen alcanzar, el Instituto de Coaching Empresarial nos propone la siguiente clasificación de coaching individual:

  • Coaching para desarrollar habilidades. Trabaja aspectos como la comunicación y las relaciones interpersonales, la toma de decisiones, el liderazgo, o la planificación y gestión del tiempo.
  • Coaching para el cambio. Se utiliza en aquellos casos en los que el coachee está en búsqueda de nuevos retos profesionales, necesita adaptarse a un nuevo puesto o función o se debe integrar en un nuevo equipo.
  • Coaching estratégico o empresarial. Se enfoca hacia la consecución de resultados operativos, o bien para procesos de reflexión para identificar obstáculos y oportunidades, y en procesos de toma de decisiones.
  • Coaching creativo y de innovación. Es un proceso que combina la metodología del coaching con herramientas que potencian la creatividad. Se emplea para adoptar un enfoque creativo e innovador, superando los bloqueos y la resignación, y aumentando la confianza, la productividad y la satisfacción.