29 junio, 2015 Remica Servicios Energéticos

Así es el “líder virtual” en la era de los nativos digitales

nativo_digitalGlobalización, diversidad, cambios sociodemográficos, era digital, son conceptos que empezaron a “colarse” hace unos años en nuestro vocabulario, como algo novedoso, pero de incierta continuidad. Hoy, nadie duda de que estos conceptos se han convertido en realidades que han llegado para quedarse, es decir, que tenemos que adaptar nuestra forma de pensar, de acceder a la formación y la información, y de diseñar nuestra carrera profesional teniendo en cuenta estas y otras variables, como la evolución hacia una sociedad mucho más individualizada.

En este artículo, nos centraremos en la influencia que tiene en el liderazgo organizacional el hecho de encontrarnos ante la era digital, o post digital como ya está empezando a denominarse.

Quizá una de las consecuencias más directas de trabajar y relacionarnos en una época marcada por el impacto de las nuevas tecnologías y las redes sociales es la visibilidad de todas nuestras acciones de carácter público, ya que en unos instantes la información vuela por las redes. Esto significa que la transparencia, integridad y reputación de los líderes se convierte en algo que ya no es únicamente deseable, sino totalmente imprescindible, ya que tanto las buenas prácticas, como las que no lo son, no se quedan ya en el seno cerrado de un equipo o una organización, sino que pueden ser publicitadas de forma tan inmediata como amplia. Por tanto, un aspecto positivo de esta variable, el trabajo en la era digital, es que nos impulsa hacia modelos de liderazgo basados en la participación, la transparencia  y la búsqueda de la excelencia, ya que están siendo auditados “online” y de forma continua.

Otra demanda de la era digital en relación al liderazgo es el dominio de las habilidades necesarias para ser un “líder virtual”, ya que muchos empleados trabajan y trabajarán más en el futuro en remoto, por lo que el líder deberá gestionar el compromiso de sus equipos, y dominar el arte de la delegación y la confianza, aspectos imprescindibles para que dichos equipos trabajen con la autonomía y eficacia que requiere el trabajo a distancia o tele trabajo. Por tanto, los líderes del presente y del futuro tendrán que estar atentos para adquirir las competencias necesarias para dominar las nuevas tecnologías, en un proceso permanente, ya que su evolución es imparable. Y junto con el conocimiento de estas tecnologías, tendrán que desarrollar las competencias para dirigir por objetivos y gestionar la lealtad y compromiso de sus colaboradores, ya que en muchas ocasiones no los podrán supervisar directamente, sino que lo harán en remoto, y tendrán que gestionar el vértigo que supone la pérdida del control directo sobre el colaborador.

El papel del líder se transforma por tanto cada vez más hacia un rol de facilitador del equipo para que este sea más productivo, fomentando la innovación y otorgando al empleado la responsabilidad al 100% de sus acciones, ya que en una cultura de transparencia, delegación y confianza, las personas debemos asumir totalmente la responsabilidad de nuestro trabajo, cuando cumplimos con nuestros objetivos y cuando no lo hacemos. Por ello, el líder actual debe potenciar esa responsabilidad 100% del colaborador, otorgando la autonomía y libertad necesarias, y si esto debería ser así en general, se vuelve imprescindible cuando se trata de trabajo en remoto, y el liderazgo se convierte en virtual.

Por último, destacar que los nativos digitales tendrán una forma diferente de pensar y trabajar, y por tanto la gestión de este talento también será diferente. Esto significa que las compañías deberán apoyar su competitividad no ya solo en un buen producto con una buena marca, sino que además será imprescindible gestionar la marca como empleador, para atraer ese talento y fomentar el orgullo de pertenencia, y tener líderes con altas competencias tecnológicas; también tendrán el reto de liderar la diversidad intergeneracional, ya que los nativos digitales convivirán profesionalmente con personas de generaciones muy diferentes, algo a lo que nos aboca el envejecimiento de la población y el retraso de la edad de jubilación, pero este es un tema de gran calado al que dedicaremos otro artículo en mayor profundidad.

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