2 julio, 2018 Remica Servicios Energéticos

El código de vestimenta importa, también en verano

Con el verano suben las temperaturas y la vestimenta en los centros de trabajo comienza a variar. Algunas empresas tienen códigos de vestimenta muy claros, pero otras no disponen de un código de vestimenta explícito.

¿Por qué se hace? ¿Vestirse para trabajar es realmente tan importante? ¿Cuáles son las razones?

Salud y seguridad laboral

Aunque el ordenamiento jurídico español no regula de forma expresa cómo han de vestir los empleados en el trabajo, sí estipula normas de vestimenta sobre prendas o equipos de protección individual por razones de seguridad  (p. ej. Cascos, botas reforzadas…) o higiene (guantes, gorros de cocina, etc.).

Código de vestimenta VS libertad de expresión

Numerosas han sido las sentencias que han proyectado la importancia de asistir a un criterio de ponderación por el cual haya un equilibrio perfecto entre la potestad del empresario y los derechos y libertades del trabajador. Por lo tanto, según cada caso prevalecerá un derecho sobre el otro.

 

Por ejemplo, en profesiones como la hostelería, la imagen del trabajador debe ser especialmente cuidada evitando el pelo largo o la barba. (Sentencia del Tribunal Constitucional 170/1987, de 30 de octubre).

 

Fuente: Infojobs http://blog.infoempleo.com/a/empresa-impone-vestuario/

Confort y Eficiencia energética

Vestir adecuadamente en lo que respecta a la época del año en la que nos encontremos también es importante por cuestiones de confort térmico.

Así pues, los colores claros y los tejidos ligeros y transpirables son más adecuados en esta época. Ayudan a las personas a sentirse cómodas sin necesidad de bajar en exceso la temperatura del sistema de climatización.

¡Por cada grado centígrado “extra” de frío en el sistema de climatización se consume un 7% más de energía!

Comunicación no verbal

La presencia y la apariencia influyen en la percepción que las personas tienen de un sujeto, ya que, al parecer, a los seres humanos tan solo les hace falta un segundo para emitir una opinión sobre una persona.

Varios expertos señalan que la elección de la ropa para ir a trabajar o para acudir a una entrevista o reunión de trabajo  no es una cuestión de coquetería sino una forma de comunicación no verbal.  Y es que la elección de vestimenta influye a la hora de transmitir cualidades que se valoran mucho en el trabajo como la confianza, autoridad, seguridad…

Eso sí, conviene recordar que no todo se basa en tener una apariencia impecable. Sin duda, generar una buena primera impresión es importante, pero debe siempre ir acompañado de un adecuado desempeño profesional para generar una opinión positiva.

Consejos útiles

En verano algunas de las dudas más frecuentes tienen que ver con la largura de las prendas, la elección de colores o qué complementos son los más adecuados.

Algunos consejos útiles y fáciles de aplicar son los siguientes:

  • En verano mejor escoger tejidos naturales como la seda, el algodón o el lino, que además son transpirables y confortables para esta época del año.
  • La talla de las prendas debe ser la adecuada: ni demasiado grande ni demasiado pequeña.
  • Los colores claros o de tonalidades más apagadas y los estampados sencillos (como puntos y rayas) una opción segura si se pretende transmitir sensación de solvencia profesional y seriedad.
  • La ropa deportiva o demasiado informal como por ejemplo las camisetas con logos o gorras no suelen ser apropiadas salvo en circunstancias o en organizaciones muy concretas.

Conviene adaptar estas reglas generales a la personalidad de cada individuo ya que no consiste en ‘disfrazarse’ para ir a trabajar, sino en respetar los códigos básicos de la organización, buscando un equilibrio entre la forma de ser de cada empleado y la cultura corporativa.

No obstante, si se quiere dar una buena imagen ante una empresa determinada, especialmente en una entrevista de trabajo, lo mejor es investigar sobre cómo es la cultura de esa determinada organización.

Y es que hay empresas creativas donde, los tradicionales trajes y corbatas no son habituales, mientras que en otras en las que es impensable un trabajador en zapatillas deportivas.

Utilizamos cookies propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarte publicidad personalizada a través del análisis de tu navegación, conforme a nuestra política de cookies. Si continúas navegando,aceptas su uso

ACEPTAR
Aviso de cookies