19 octubre, 2015 Remica Servicios Energéticos

Cómo mejorar nuestra escucha y hacerla efectiva

escucha activa

La escucha es un proceso complejo, en el que además de oír a nuestro interlocutor, debemos interpretar adecuadamente lo que nos dice con sus palabras, sus gestos, o su entonación. Por tanto, para escuchar correctamente, necesitamos tener la voluntad de hacerlo, y también, aunque esto pueda ser más sorprendente, las aptitudes que nos permitan realizar esa interpretación.

Si solamente pudiéramos elegir una actitud necesaria para la escucha, probablemente esta sería estar presente; estar presente significa en este caso tener todos los sentidos orientados a la percepción de lo que nos trata de transmitir nuestro interlocutor, y significa además escuchar sin juicios previos, para comprender, no para convencer.

La falta de aptitudes para la escucha provoca brechas interpretativas, dado que en ocasiones realizamos una escucha selectiva, prestando atención únicamente a aquello que coincide con lo que nosotros pensamos; en otras situaciones la escucha se ve interferida por el marco de referencia de cada uno, en cuanto a sus valores y principios. Ambas cuestiones tienen como consecuencia una escucha deficiente, en la que podemos interpretar erróneamente al otro perjudicando de esta forma el acto de la comunicación.

En general, nos encontramos con muchas más personas que se consideran incompetentes a la hora de comunicarse porque no les resulta fácil emitir mensajes claros o impactantes, que con personas que consideren que su déficit comunicativo se debe a que no saben escuchar.

¿Qué podemos hacer entonces para mejorar nuestra “aptitud” para la escucha?

  • Si la empatía se define como la capacidad para captar y comprender los sentimientos e ideas de los demás, ésta podría ser una de las capacidades a entrenar para mejorar nuestra escucha. Salir de nuestro marco de referencia e intentar ponernos las gafas desde las que el otro está viviendo lo que nos está comunicando.
  • El exceso de ego interfiere negativamente en la comprensión de los demás, ya que la persona ególatra escucha desde la posesión de la verdad e intenta imponer su modo de razonar, por lo tanto la actitud contraria, es decir, la humildad y la naturalidad se convierten en grandes aliados de la escucha.
  • Estar presente supone vaciar la mente de todo lo demás y dar todo el protagonismo al otro, y demostrarlo con nuestras palabras y gestos.

También hay técnicas que se pueden entrenar para asegurarnos de que nuestra escucha ha sido efectiva, y hemos captado en toda su profundidad el mensaje de nuestro interlocutor:

  • Verificar que lo que me ha transmitido la otra persona es lo que yo he entendido (mediante la retroalimentación transmitiremos a nuestro interlocutor el resumen del mensaje que hemos escuchado, aclarando así si lo hemos comprendido).
  • No interrumpir o terminar por otro las frases iniciadas, dando a entender que ya se sabe lo que va a decir; mantener silencio interiormente en vez de estar pensando en lo que se va a contestar es imprescindible para escuchar eficazmente.
  • Prestar atención de forma manifiesta, con la mirada, la actitud corporal, mirando a los ojos de nuestro interlocutor y dando muestras gestuales de que se está escuchando y comprendiendo (asentir con la cabeza, por ejemplo).
  • Evitar los juicios en el momento de escuchar y al responder, mostrando aceptación a los planteamientos de la otra persona; mostrar aceptación no significa estar de acuerdo, sino respetar el derecho del otro a pensar o sentir como lo hace sin juzgarle negativamente por ello.
  • Reforzar al interlocutor, dando refuerzo positivo, utilizando la paráfrasis o la reformulación.

Finalmente, señalar que la escucha es una herramienta fundamental de aprendizaje, ya que las personas que saben escuchar aprenden de su entorno, de forma abierta, sin barreras, estimulan a otras personas para que transmitan sus mensajes y conocimientos; la persona que no sabe escuchar, pierde la oportunidad de recibir nuevas ideas y conocimientos, ya que no es receptiva a las ideas o planteamientos de los demás.

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