16 septiembre, 2015 Remica Servicios Energéticos

Diez consejos para encontrar la felicidad en el trabajo

¿Es posible lograr la felicidad en el trabajo? La respuesta no es sencilla ya que hay millones de casos y circunstancias diferentes. Sin embargo, dado que los profesionales en activo pasan miles de horas al año en el entorno laboral, es una cuestión sobre la que merece la pena reflexionar.

Los profesionales motivados son muy codiciados por las empresas ya que tienden a ser más optimistas, productivos y creativos. Además, se aprecia una tendencia creciente de personas que, cuando buscan trabajo, valoran más cosas que el dinero, como por ejemplo, que les permita impulsar su carrera, o mantener un equilibrio con su vida privada.

Dejando a un lado los casos de acoso laboral o ‘mobbing’, en los que las personas son víctimas de una presión a la que nunca deberían ser sometidos,  lo cierto es que hay miles de personas con trabajos estándar, que se quejan de su situación laboral y que manifiestan sentirse infelices permanentemente. ¿Es posible revertir esta situación?

Los expertos aconsejan poner en práctica algunas técnicas que pueden ayudar a las personas a sentirse más felices con su puesto de trabajo.

  1. Valorar lo que se tiene. La distancia entre lo que se desea y lo que en realidad rodea el día a día laboral genera frustración y ansiedad. En lugar de hacer castillos en el aire del tipo “Si tuviera un mejor jefe/si me tocara la lotería…” que pueden generar frustraciones con respecto a la situación actual, es mejor vivir en el presente y poner en valor los aspectos positivos de los que ya se disfruta.
  1. Analizar cuál es la situación actual y qué se desea conseguir. Es necesario reflexionar sobre los aspectos positivos y negativos del trabajo y pensar en qué objetivos no cumplidos se desean conseguir. Eso permitirá a la persona trazar un plan de actuación para tratar de contrarrestar los aspectos negativos y para alcanzar los objetivos personales.
  1. Cuidar la alimentación y el descanso. Cuidarse influye en el rendimiento laboral. Dormir al menos seis horas al día o pasear para aclarar la mente son hábitos que repercuten de manera positiva en el quehacer diario. Igualmente, es necesario cuidar la alimentación. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), las deficiencias alimentarias afectan a la salud laboral y pueden llegar a reducir la productividad hasta en un 20%.
  1. Mantener un equilibrio entre la vida personal y profesional. En la vida no es todo trabajo. Por mucha dedicación que requiera un puesto de trabajo concreto, existen muchos otros aspectos de la vida que influyen en la felicidad de las personas. “Lo mismo que los inversores evitan colocar todo su capital en un único negocio, es conveniente diversificar las fuentes que nutren nuestra dicha para contar con una base de apoyo cuando se nos hunde una”, explica el psiquiatra e investigador Luis Rojas Marcos en un artículo publicado por El País.
  1. Construir un espacio de trabajo agradable. Es importante cuidar tanto el espacio físico (que haya orden, que esté limpio y bien ventilado, etc.) como las relaciones interpersonales. Compartir con los compañeros tanto los buenos momentos como las preocupaciones generará lazos afectivos que haga más agradable ir a trabajar.En cambio, es mejor alejarse de las personas “tóxicas” que generan conflictos y malestar. Si esto no fuera posible, quizá sea el momento de solicitar un cambio de departamento o de puesto. 
  1. Gestionar el tiempo correctamente. Una mala gestión del tiempo es una de las principales causas de ansiedad en el trabajo. Para evitarlo, se recomienda aplicar técnicas para gestionar el tiempo, entre ellas, dedicar los diez primeros minutos de la jornada a dar prioridad a las tareas pendientes. 
  1. Practicar el ‘autoconocimiento’. Ser conscientes de las capacidades y limitaciones de cada uno permite afrontar con objetividad y realismo los retos profesionales. Para evitar frustraciones, también es conveniente tener claro los objetivos que se desea alcanzar, que varían en función de cada persona (un salario más alto, un horario que permita conciliar la vida laboral y la profesional, etc.).
  1. Mostrarse positivo ante los cambios. Aunque muchas personas se enfrentan a los cambios en su trabajo con miedo e incertidumbre, hay que tratar de mantener una mentalidad abierta y positiva respecto a ellos, de modo que seamos capaces de aprovechar las oportunidades que pueden brindarnos.
  1. Agradecer las críticas. Las críticas constructivas ayudan a mejorar. Cuando son realizadas con buena intención, ayudan a detectar errores y permiten perfeccionar trabajos o procesos.
  1. Felicitarse por los éxitos. No siempre los jefes y compañeros reconozcen las cosas que se han hecho bien. Sin embargo, mejora la autoestima y seguridad profesional reconocerse a uno mismo los logros conquistados.

Por último, es necesario destacar que la felicidad en el trabajo de una persona puede generar un ‘efecto dominó’ que transmita bienestar tanto en su entorno laboral como en el personal.

Fuentes: Infojobs, El Confidencial, El País

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