17 agosto, 2015 Remica Servicios Energéticos

¿Qué es la ‘visión compartida’ y por qué es importante?

Abordamos en este artículo una distinción muy utilizada en el lenguaje cotidiano de las empresas, pero tan compleja como eficaz cuando se logra crear: la visión compartida

La visión compartida comienza con una declaración sobre algo que queremos alcanzar, de ahí que la llamemos visión, es algo que aún no tenemos, y cuya consecución no depende únicamente de uno mismo, sino que requiere la acción y el compromiso de otros, de ahí que sea compartida.

Por tanto, la visión compartida, en un contexto organizacional, se podría definir como la declaración de un objetivo que queremos alcanzar, y para cuyo éxito deben estar alineadas otras personas, o incluso toda la organización.

Visión compartida

Parece algo sencillo de lograr, pero la realidad nos demuestra que una de las disfunciones más habituales en las empresas en la actualidad consiste en que cada equipo o cada persona orientan sus esfuerzos más a la consecución de sus objetivos individuales o departamentales que a los objetivos globales marcados por la organización.

¿Qué puede haber fallado entonces, en tantos casos en los que la visión compartida, imprescindible para alinear los esfuerzos de toda la organización hacia el objetivo común se haya desintegrado en multitud de objetivos individuales, cuya suma no dará como resultado la consecución del objetivo mayor?

En muchos casos la visión compartida se habrá quedado en el nombre porque en realidad haya sido una visión impuesta; en otros casos al líder le puede haber faltado la capacidad de convicción necesaria, o haberse declarado una visión que la organización no estaba en condiciones de alcanzar.

Lo cierto es que la fuerza impulsora de la visión compartida derriba muchas barreras, logra el compromiso de las personas que tienen que contribuir a su consecución y sitúa a las organizaciones que la desarrollan a la cabeza de la innovación y la competitividad. ¿Qué se puede hacer entonces para que una compañía pueda alcanzar su visión?

En primer lugar, tener muy clara esa visión, hacer un ejercicio de visualización profundo, e intentar ver a la empresa como si ya hubiera conseguido el objetivo, como si el proyecto hubiera sido ya un éxito, y preguntarnos ¿esto es lo que buscábamos, lo que queríamos alcanzar? ¿estamos en condiciones de alcanzarlo?

Una vez que la visión está claramente establecida, los esfuerzos deben ir orientados a la involucración de las personas que deben contribuir a su consecución, tanto si es un equipo como si es toda la organización. Para ello, es importante no solo comunicar, sino también mantener una actitud abierta para poder completar la visión con las aportaciones de otros miembros, de manera que sin sacrificar la visión global inicial, sea viable, al contar con el compromiso de personas cuyo punto de vista difiera en algo de esta visión inicial, dado que la visión no se debe imponer: para que sea compartida debe ser dialogada.

Otro aspecto que puede ser determinante para el logro de la visión es prestar mucha atención a las relaciones interpersonales, para mantener al grupo comprometido y conectado, haciendo suyo el proyecto, de tal manera que todo el equipo (o todo el departamento, o toda la compañía, según sea el caso) se sienta vinculado con un objetivo común, más amplio y por encima de los objetivos individuales, sintiendo que sus opiniones son tenidas en cuenta y que están contribuyendo a un fin relevante.

Para concluir, la visión, para ser compartida, requiere que esté claramente definida, que se haya declarado y comunicado a todas las personas que deben colaborar para su consecución, que no sea impuesta, sino que se haya buscado el compromiso, recogiendo y reflejando la opiniones de quienes deben compartirla, estimulando el talento para orientarlo hacia el objetivo común. Este objetivo común debe impregnar a toda la organización, y ser coherente con los valores de la misma.

Comments (2)

  1. Es verdaderamente sencillo pensar por uno mismo, pero muy difícil pensar un grupo de personas que no tienen la misma visión u objetivos.

    Si quieres llegar rápido, hazlo tu mismo, pero si quieres llegar lejos juntate con otros que compartan las mismas opiniones, visiones y objetivos que tu. O aunque no la tengan, tu seas lo suficientemente líder para llevar tu equipo de trabajo a ese objetivo, con esa visión y con esas ganas de hacer las cosas, sin pensar en miedos ni otras cosas, porque ese es el sentido de la vida.

  2. Remica

    ¡Muchas gracias por tu interesante aportación, Marcos! Cierto es que las organizaciones que tienen una visión compartida sólida llegan lejos. Como mencionamos en el artículo, lograr el compromiso del grupo -que lleguen a hacer “suyo” el proyecto- es fundamental. Para ello creemos que se puede involucrar a las personas mediante el diálogo y prestando atención a la relaciones interpersonales.

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