10 junio, 2016 Remica Servicios Energéticos

Eficiencia energética en climatización: Buenas prácticas en empresas

eficiencia-energeticaMejorar el ahorro y la eficiencia energética de las empresas no solo es una actitud socialmente responsable que deben adoptar las empresas, sino que también proporciona beneficios para la organización.

  • Se ahorran costes y se mejora la competitividad, ya que el gasto energético es uno de los que más peso tienen en todos los procesos productivos.
  • Se contribuye a promocionar la sostenibilidad económica, empresarial y Las organizaciones energéticamente eficientes contribuyen a reducir la elevada dependencia energética del exterior. También suman esfuerzos en la lucha contra el cambio climático ya que los combustibles fósiles son la mayor fuente de emisiones de dióxido de carbono a la atmósfera, los cuales contribuyen a acrecentar el llamado efecto invernadero.
  • Mejora el rendimiento de los equipos. El aumento en el control y seguimiento de equipos y el incremento del mantenimiento favorece la mejora del rendimiento. Así se fomenta la reducción del consumo de energía, y se mejora el proceso productivo.

 

Buscar la implicación de los colaboradores internos

El éxito de medidas que contribuyan a mejorar la eficiencia energética en las empresas debe complementarse con fomentar una nueva cultura del ahorro y la eficiencia energética dentro de la organización.

Y es que las personas son una parte fundamental de todo ello ya que son ellas las que utilizan las instalaciones. Por ello se necesita buscar la implicación de todo el personal.

Esto puede resultar un elemento motivador para los trabajadores, quienes llegan a sentirse orgullosos de trabajar en una empresa socialmente responsable, que apuesta por el ahorro y la eficiencia energética.

 

Eficiencia energética y climatización de las empresas

El tipo de clima y las características estructurales del edificio o edificios de la compañía determinan cuál es la demanda térmica que precisa la empresa para garantizar su funcionamiento, así como el confort y el bienestar de las personas que trabajan allí.

  • Mejorar el aislamiento es fundamental. De este factor depende el nivel de frío y de calor que es necesario para mantener las condiciones de confort. Un adecuado aislamiento térmico de tejados y fachadas es importante. Tampoco hay que olvidarse de las ventanas y puertas que, si están inadecuadamente aisladas, generarán pérdidas de energía.
  • Utilizar equipos energéticamente eficientes. Al renovar las instalaciones, conviene cambiar a la nueva generación de equipos de generación (frío/calor), más eficientes. (por ejemplo, calderas de baja temperatura y calderas de condensación).
  • Apostar por sistemas de recuperación de calor. El calor residual en los efluentes de los procesos industriales supone una importante pérdida de energía térmica en la industria. El aprovechamiento de este calor aumenta significativamente la eficiencia energética de los equipos y la eficiencia global de la planta.
  • Optimizar los sistemas de distribución de la climatización. Las tuberías mal aisladas contribuyen a la pérdida de energía. En cambio, un correcto aislamiento de las tuberías disminuye las pérdidas térmicas que hacen que el consumo de energía sea mayor del necesario.
  • Variar la temperatura en función de las necesidades de cada momento. Las necesidades térmicas de las estancias varían a lo largo del día y también de las estaciones del año. Disponer de un sistema zonificado de climatización permite regular la temperatura en función de las necesidades de cada momento. También es aconsejable instalar termostatos que permitan programar el sistema de climatización en función de la ocupación y del uso de los espacios.
  • Comprobar que los radiadores y fancoils no están obstaculizados por muebles u otros objetos que dificulten la distribución de frío o calor, lo que provoca un consumo más elevado de energía.
  • Asegurarse de que las calderas tienen un dimensionamiento adecuado en función de la instalación a la que dan servicio y que se revisan periódicamente. Estas dos medidas ayudan a prevenir un consumo excesivo de energía y malos funcionamientos.
  • Mejor usar gas natural. Frente al gasóleo, el rendimiento energético de las calderas de gas es mejor. Es un combustible más limpio, sin emisiones de SO2 y con menor emisión de CO2 y el coste de combustible también disminuye.
  • Ahorrar en la producción de ACS. Aunque el uso de agua sanitaria caliente no constituye un gran consumidor de energía en la empresa, también puede acometer medidas de ahorro en este concepto mediante la instalación de válvulas termostáticas para la limitación y regulación de temperatura, mejorar el aislamiento de tuberías y depósitos, sustitución de elementos obsoletos y control de fugas.

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