21 julio, 2016 Remica Servicios Energéticos

Cómo evitar problemas en el trabajo durante las vacaciones

problemas en el trabajo: evitarlos en vacaciones

¡Es posible adelantarse a los imprevistos y evitar problemas en el trabajo durante la época de vacaciones! Aunque tradicionalmente en muchas empresas los meses de julio y agosto han sido meses de menos actividad, esta circunstancia puede ser un arma de doble filo si la plantilla que permanece en su puesto de trabajo es menos en número y no cuenta con los recursos adecuados para hacer frente a posibles imprevistos.

Para evitar problemas como falta de coordinación a la hora de que las personas den el relevo a los que vienen de vacaciones, hemos recogido recomendaciones de expertos para tratar de que esta época sea lo más llevadera posible.

Tratar de que no se paralicen los proyectos

Que falte una persona del trabajo por vacaciones no debe significar la paralización de un proyecto o tarea. Conviene avisar de dónde se guardan los trabajos, o que tareas quedan pendientes, para que otros compañeros puedan retomarlas si hiciera falta.

Incluso se puede designar a una persona que se responsabilice de las tareas que habitualmente lleva a cabo quien se marcha de vacaciones.

 

Es mejor preavisar de que se estará ausente por un tiempo

Además de dejar claras qué directrices deberán seguir los compañeros en su ausencia, conviene que la persona que se tome vacaciones preavise al resto de departamentos con los que interactúa que estará ausente durante unos días.

También se puede hacer lo mismo con los clientes, advirtiéndoles qué persona/as le atenderán durante el periodo vacacional.

 

Viene bien tener un plan para emergencias

Aun dejando las tareas cerradas completamente, siempre pueden surgir imprevistos en ausencia de los profesionales. Entonces, ¿por qué no evitar problemas en el trabajo creando un plan de emergencia? Establecer un protocolo al respecto puede servir para atajar el problema sin tener que recurrir a la persona que está disfrutando de sus días de descanso.

 

¡Que no se acumulen los correos electrónicos!

Dejar que se acumulen los correos electrónicos en nuestra ausencia no solo es poco productivo, sino que también corremos el riesgo de que se pase algún asunto importante. Para muchos profesionales esto genera tal estrés que no pueden evitar revisarlo incluso en sus días de vacaciones.

Este tipo de problemas en el trabajo se puede evitar creando un sistema: limpiar la bandeja de entrada y dejar programada una respuesta automática indicando que la persona se encuentra de vacaciones y con quién se puede contactar durante su ausencia.

¿Por qué es importante descansar en vacaciones?

Hay expertos que advierten que muchos profesionales no son capaces de desconectar de las vacaciones. Amable Cima, profesor de Psicología de la Universidad CEU San Pablo, en un artículo publicado por El Mundo defiende que las vacaciones no son un capricho, sino una necesidad ya que descansar en vacaciones se repercute en el bienestar físico, psíquico, emocional y espiritual de las personas.

“La forma que tome el descanso está directamente relacionada con los deseos y aspiraciones del individuo, pero una de las características esenciales de ese descanso vacacional, para que sea reparador, es que debe suponer un cambio respecto de la rutina. Y es ese cambio el que convierte los ‘días libres’ en ‘días de vacaciones”, explica.

Conscientes de esta realidad, algunas empresas que quieren que sus empleados den el cien por cien y para ello vuelvan al trabajo sintiéndose renovadas y listas, impiden que se les hagan llamadas, envío de correo electrónico, o preguntas rápidas.

Para lograr en las personas este descanso reparador, estos consejos resultan de utilidad:

  • No mirar el correo electrónico. O, si es necesario hacerlo, fijar un tiempo máximo, siempre que eso no suponga privarnos de hacer actividades con otras personas.
  • Descansar sí, pero no permanecer totalmente inactivo. La inactividad total no es adecuada para la época vacacional ya que corremos el riesgo de dar demasiadas vueltas a las cosas. Es mejor mantener la mente activa y, sobre todo, cambiar la rutina y los paisajes en los que nos movemos normalmente.
  • Pasar el tiempo junto a las personas que queremos. Diversos estudios demuestran que las personas son más felices en compañía que completamente solos.
  • Relajar los horarios. Aprovechar las vacaciones para alterar algunas rutinas y ser menos estrictos en favor de disfrutar más es una estrategia que contribuye a que sintamos ese ‘descanso reparador’.
  • Reflexionar sí, pero no tomar decisiones arriesgadas. Las vacaciones pueden ser el momento para reflexionar sobre nuestra vida, coger fuerzas y pensar en hacer cambios. Sin embargo, los expertos advierten, hacerlo en unos días en los que la rutina no se corresponde con la vida habitual puede llevarnos a tomar decisiones equivocadas si son demasiado drásticas.