31 diciembre, 2018 Remica Servicios Energéticos

Grandes retos de 2018

Retos profesionales en 2018

Cerramos un ejercicio de interesantes retos en la gestión de Recursos Humanos en las organizaciones.

Durante este año a punto de finalizar, hemos asistido al desarrollo de proyectos que han supuesto un avance importante en cuestiones relevantes como la diversidad (intergeneracional, intercultural…), la transformación digital, el compromiso con la salud y el bienestar mental, la experiencia empleado o la conexión de las diferentes capacidades de los equipos para crear valor. También se han perfilado ya las metodologías “Agile”, el microaprendizaje, la movilidad (funcional, jerárquica, geográfica) y se han empezado a incorporar sistemas de inteligencia artificial a procesos como reclutamiento y selección de personal.

Bienvenidos sean todos estos enfoques, algunos nuevos, otros menos recientes pero todos ponen el foco en el aprendizaje continuo, en la mejora permanente y en la apertura al cambio.

 

¿Qué experiencias concretas nos deja este año que finaliza?

1.- La diversidad tiene múltiples formas y los gestores de equipos tienen el reto de dirigir personas de diferentes culturas, edades y capacidades; los millennials conviven con el talento sénior, y es responsabilidad de los mandos hacer que cada uno aporte su valor aprovechando al máximo las fortalezas de cada colectivo.

2.- Aprovechar la información procedente de las nuevas herramientas de análisis de datos (Big Data) es fundamental en la nueva gestión de recursos humanos, ayudando a identificar los factores que influyen en la satisfacción del empleado, su rendimiento o su compromiso.

3.- Las personas necesitan cada vez más que su experiencia en el trabajo sea positiva, que le aporte algo más allá del ámbito estrictamente laboral, que les permita crecer no solo profesionalmente; también esperan que la organización les aporte las mismas facilidades que tienen en su vida privada, tales como aplicaciones multidispositivo, redes sociales, etc. Los proyectos que potencian la experiencia empleado posibilitan el desarrollo de múltiples capacidades y mayor compromiso.

4. Las metodologías “Agile” llegan a recursos humanos; estructuras menos jerárquicas y formación de equipos colaborativos permiten que el trabajo se realice de forma más eficiente.

El enfoque está evolucionando hacia el trabajo en equipo por encima del individualismo, hacia la sostenibilidad de los proyectos y el uso de la tecnología para ser más efectivos. Además se fomenta una forma de trabajo que pone la eficacia y la satisfacción del cliente por encima de los procesos.

5.-Las organizaciones tienen que ser más ágiles y las áreas están interconectadas, algo posible gracias a las nuevas tecnologías. El teletrabajo permite trabajar desde cualquier lugar y los equipos pueden estar descentralizados y, sin embargo, desarrollar sus funciones con la misma eficacia. Las necesidades organizacionales cambian y los empleados deben estar mentalizados a cambios de funciones o de ubicación, como factor de empleabilidad.

6.- La inteligencia artificial no viene a eliminar puestos de trabajo, sino a facilitarlo. El ser humano y el robot pueden aliarse para mejorar el rendimiento y descargar al primero de tareas pesadas o rutinarias. La era digital facilita el tiempo de procesos lentos como la criba curricular o la detección de errores en tareas realizadas por personas, y su impacto en las diferentes estructuras de la empresa puede ser muy positivo.

7.- El microaprendizaje (o micro-learning) es un paradigma educativo que se caracteriza por dividir las unidades de aprendizaje en tiempos más limitados que el aprendizaje tradicional. Son píldoras formativas, con un máximo de 15 minutos de duración, muy focalizadas en la materia a aprender, y que se retienen más fácilmente porque van directas a la brecha de conocimiento que se quiere completar.

8.- Por último pero no por ello menos importante, las organizaciones están emprendiendo programas de mejora del bienestar laboral, con iniciativas para promover estilos de vida más saludables (comida, ejercicio, descanso, seminarios sobre mindfulness o gestión del estrés…), que se extiendan desde la empresa a la vida privada.

Estos son algunos de los retos iniciados en los últimos años y que en 2019 se consolidarán, dejando atrás a las organizaciones que buscan mejores resultados pero haciendo siempre lo mismo. También aparecerán otros retos que ahora ni siquiera están en nuestra mente. Estar abiertos a estos cambios hará a las empresas ser sostenibles en el tiempo, y a los empleados desarrollar una carrera profesional sólida y gratificante.

 

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