8 julio, 2015 Remica Servicios Energéticos

¿Te da miedo hablar en público? Déjalo de lado y lánzate a practicar

¿El hecho de tener una reunión en la que te va a tocar exponer te causa pavor? ¿Rehúyes situaciones en las que puede que te veas obligado a hablar para una gran audiencia? El miedo a hablar en público se le denomina glosofobia y según los expertos, las causas pueden deberse a trastornos de la infancia, inseguridad, miedo a ser juzgado, excesiva presión…Los síntomas físicos se manifiestan en forma de sudoración, náuseas o ritmo cardiaco elevado.

Según numerosos estudios, el porcentaje de personas que sufren este mal ronda el 70%. Si crees que tú eres uno de ellos, no te preocupes porque tiene solución. ¿La clave? Tener claro lo que quieres transmitir y practicar. Cualquier momento es bueno para que te lances a ello: una reunión de vecinos, una fiesta, un encuentro con compañeros de trabajo…

Vamos a ver algunos trucos para que hablar en público te resulte más fácil:

Piensa racionalmente: ¿a qué tienes miedo?

¿Qué es lo que temes? ¿Qué se rían de ti? ¿De verdad crees que eso va a pasar? A menudo cuando se está exponiendo se piensa más en las caras que pone el público, en el qué dirán los demás, que en explicar bien aquello que se está contando. Céntrate en lo que dices, y en explicarlo bien y verás cómo consigues dejar de lado las inseguridades.

Si aparte de tu audiencia, tienes miedo a los imprevistos (quedarte en blanco, que falle la presentación, etc) ten preparado un plan B para que te sientas más seguro durante la exposición y así, en el caso de que algo falle, sepas reaccionar.

Conocer bien la materia de la que hablas

¿Qué quieres explicar? ¿A quién quieres convencer? ¿Cómo puedes hacer el tema más atractivo? Son algunas de las preguntas que te tienes que hacer antes de  ponerte a preparar el discurso. Conocer bien el tema que vas a tratar te puede ayudar a hacerlo más atractivo para tu audiencia, además de que te sentirás más seguro a la hora de exponerlo.

Prepara un guión

Te ayudará a estructurar las ideas que quieres tratar y evitará que te pierdas o te quedes en blanco durante la exposición. A medida que vayas cogiendo más práctica en las exposiciones en público, el guión pasará a ser una serie de palabras clave que te servirán como “chuleta” para no perderte.

Óyetelo decir en voz alta

Una vez lo tengas, ensaya tu exposición en un lugar que te resulte agradable. Dilo en voz alta, repite aquellas partes que creas que te resulten más complicadas. Pide a alguna persona con la que te encuentres seguro que te escuche para perder el miedo al primer impacto. Decirlo en alto te ayudará además a encontrar la entonación adecuada y a proyectar la voz para que todo el mundo en la sala pueda oír la presentación.

 Atención a qué comunicas cuando no hablas

El lenguaje corporal puede reforzar tu discurso o echarlo por tierra. Algunas pautas que has de tener en cuenta es mantener la cabeza erguida para mostrar seguridad y mirar alternativamente a tus interlocutores para captar su atención.

Errores que no debes cometer es meter las manos en los bolsillos, jugar con el pelo, balancear el cuerpo o dar muestras de impaciencia.

Después de seguir todos estos consejos, seguro que te va a costar menos afrontar el reto de presentarte a dar un discurso frente a un gran auditorio.

 

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