19 agosto, 2015 Remica Servicios Energéticos

Seis trucos infalibles para realizar una buena presentación

Cualquier persona, en algún momento de su vida, debe enfrentarse a hablar en público.  Ya sea delante de una audiencia pequeña –por ejemplo, en una entrevista de trabajo o en un proceso de evaluación de la empresa– como ante un aula llena de personas para realizar una presentación, dominar los nervios y el arte de la oratoria es fundamental.

En contra de lo que muchas personas piensan, estas habilidades no son enteramente innatas, sino que pueden trabajarse y mejorarse utilizando algunas de estas técnicas:

Seis trucos infalibles para realizar una buena presentación

 

1. Gestionar bien el tiempo

Repartir bien el tiempo es fundamental. Así, por ejemplo, hay que tener cuidado de no dedicar más tiempo del necesario a la parte de introducción que al desarrollo de las ideas principales.

Además, es preferible terminar antes que sobrepasar el tiempo asignado. Lo más importante es centrarse en los mensajes principales que se quieren transmitir en lugar de “perderse en los detalles”.

2. Utilizar material gráfico como apoyo

Imágenes, presentaciones Power Point o vídeos, siempre que se utilicen de forma oportuna, ayudan a afianzar conceptos en la audiencia. Los estudios muestran que a los 15 ó 20 minutos el público tiende a “desconectar” por lo que es buen momento para introducir el material audiovisual.

Si se trata de una entrevista de trabajo o de una entrevista para solicitar una mejora laboral dentro de la empresa, incluir un portafolio de trabajos anteriores te hará ganar en seguridad y, además, es una buena forma de dar credibilidad a la presentación.

3. Controlar la respiración

A la hora de hablar en público los nervios pueden jugar una mala pasada. Para ayudar a controlarlos, los expertos en oratoria sugieren beber un trago de agua prolongado antes de iniciar la presentación. O también controlar la respiración durante algunos segundos. Ambas técnicas envían mensajes a la zona inconsciente de la mente para ayudar a eliminar la tensión.

4. Mirar a los ojos, pero sin que llegue a ser incómodo

Para empatizar con las personas que escuchan se recomienda aplicar la llamada “regla de los tres segundos”, que consiste en mirar a los ojos de los miembros de la audiencia, aunque no más de tres segundos por persona para evitar que se sientan intimidados.

5. Visualizar y ensayar

La práctica hace la perfección, también cuando se realizan presentaciones en público. Es recomendable ensayar delante de un espejo o repasar mentalmente el discurso hasta que el ponente se sienta cómodo y satisfecho con los resultados.

6. Prestar atención al lenguaje no verbal

Las señales y gestos, así como el tono de la voz, transmiten mucha más información que el propio discurso. Por eso es necesario cuidar al máximo el lenguaje no verbal. Un discurso muy bien construido sobre  el papel con una mala ejecución puede arruinar el mensaje a transmitir.

Este vídeo de Elsa Punset incluye algunos de los errores más comunes a evitar en el lenguaje no verbal al realizar presentaciones.

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