17 noviembre, 2014 Remica Servicios Energéticos

Tu energía puede ser la baza que te diferencie al buscar tu primer empleo

Las personas de recursos humanos y sobre todo aquellos que nos dedicamos a la captación del mejor talento, a la hora de buscar perfiles junior con potencial de desarrollo para el empleo en nuestra organización, nos centramos por supuesto en la búsqueda de un saber específico, habilidades, competencias, actitudes, pero para nosotros lo fundamental es ir más allá y valorar la “energía” de la persona.

El concepto de “energía” se puede separar en al menos tres tipos diferentes: físico, emocional e intelectual. Esta competencia es muy importante en todos los pasos que damos en nuestra trayectoria profesional, pero sobre todo cuando estamos comenzando a labrar un camino y una carrera.

Si estamos de acuerdo en que los valores deben ser el “timón” de nuestra trayectoria profesional, la energía debe ser el “motor”, esta es la clave que nos permite hacer cosas fuera de la “zona de confort” para aceptar nuevas tareas y desafíos en nuestro empleo. Así, se podría definir la energía como la forma en que los adultos aprenden de manera más eficiente y desarrollan lo que se denomina “aprender haciendo”.

Por ello, ¿cuándo es importante aprender las cosas más rápido? Siempre, por supuesto, pero es más importante y exigente cuando estamos empezando nuestra carrera, los “nuevos talentos” deben estar deseosos de mejorar sus conocimientos, actitudes, competencias, incluso sus aptitudes, ya que los primeros años tienen un enorme impacto en el futuro profesional. La decisión y las acciones que lleven a cabo van a afectar al resto de su vida profesional.
De este modo, esta competencia que denominamos “energía” hará que una vez que adquiera más experiencia y su perfil sea más senior, también tenga más habilidades disponibles en su catálogo de comportamientos a la hora de enfrentarse a la búsqueda de empleo.

Pero podemos preguntarnos, ¿se puede compensar de alguna manera esta competencia llamada energía con las habilidades que ya se poseen? Podríamos hablar mucho de este asunto, pero siendo esta idea reversible, la falta de experiencia y habilidades se pueden reemplazar de alguna manera con más energía, esta es la clave en la captación del nuevo talento.

Desde Remica estamos de acuerdo con esto y apostamos por el nuevo talento con potencial y energía, pero la siguiente pregunta es: ¿cómo tenemos estos indicios? No es fácil, por supuesto, mucho más si hablamos de la ‘generación Millenialls’ o la ‘generación Y’, que tiene una actitud exigente sobre su trabajo futuro. Sin embargo, una entrevista de competencias centrado en la energía que él/ella muestra en situaciones pasadas, nos puede dar una mejor idea sobre el nivel de energía que el solicitante haya mostrado.

En resumen, queremos destacar que el nivel de energía es un factor clave cuando estamos en un proceso de contratación que debe incluirse como las habilidades, actitud o experiencia.

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